lunes, 1 de abril de 2013

LA CONSECUCIÓN DE OBJETIVOS

¿Qué hacer para llegar a conseguir los objetivos que nos proponemos? 

Se trata sólo de seguir un mapa del tesoro que nos llevará a ellos, pero ese mapa hay que saber cómo trazarlo y los errores se pagarán con el precio de que el objetivo no se conseguirá o cuando se consiga será a un coste tan elevado que quizás no haya valido la pena. 

Hoy en día muchas empresas y organizaciones basan sus estrategias en una lista de objetivos que cumplir, pero fijarlos sin más puede suponer que el equipo que debe llevarlos a cabo se sienta exprimido, se sienta insatisfecho, cada persona se sienta sólo una pieza del engranaje que debe desgastarse en pos de ese objetivo. Eso puede ser algo efectivo a corto plazo, pero a medio plazo es sólo una puerta abierta a la huida de talento, porque los mejores miembros del equipo huirán buscando una mayor satisfacción personal y unas condiciones menos estresantes.

El principal valor de las empresas ya no es el patrimonio, sino el talento de los que las integran; y eso hay que cuidarlo como el bien más preciado.